En algunas zonas de Estados Unidos se quiere equiparar con las distracciones al volante y se han planteado penas de prisión.

Cada día nos pasamos al menos tres horas delante del móvil o tableta, un comportamiento que varía según la edad (los jóvenes lo hacen más) pero que, en general, no para de crecer. Nuestra relación con la tecnología ha cambiado en pocos años y esto ha hecho que ahora veamos como habituales algunas conductas que hace unos años nos hubieran sorprendido.

Según las estadísticas es probable que ahora estés leyendo esto fuera de casa. En Europa, un 17% de los peatones utilizan el móvil al andar y el 77% de los norteamericanos lo consideran una conducta razonable. Además, cuatro de cada diez piensan que, en general, es correcto utilizar el móvil en un restaurante, un acto que ven con buenos ojos el 50% de los jóvenes entre 18 y 29 años.

Más allá de las consideraciones de etiqueta, sobre cuándo deberíamos apartar la vista de las pantallas, varios indicadores apuntan que las distracciones causadas por estos dispositivos han comportado un repunte importante de accidentes, algunos de ellos con consecuencias fatales. Esta tendencia es especialmente preocupante en las grandes ciudades y entre la gente más joven, hasta el punto que, en algunos lugares de EEUU, se quieren equiparar las sanciones a los peatones con las de los conductores. Incluso se ha hablado de implantar penas de cárcel. 

 

La estadística del riesgo

Hablar por el móvil o utilizarlo mientras cruzamos la calle es una conducta de riesgo. Los estudios que se han hecho al respecto han llegado a conclusiones que no deberían sorprendernos: cuando centramos la atención en una pantalla estamos menos pendientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y somos más torpes al esquivar obstáculos. Un estudio de junio de 2015 concluye que, efectivamente, con el móvil en la mano andamos más lentos y nuestra senda es errática.

Cuando hablamos por teléfono nos distraemos más que al mirar una pantalla.

Con todo, y al contrario de lo que podría parecer, mirar una pantalla no es la situación más peligrosa. Un Trabajo de Campo hecho en Belgrado observó que cuando hablamos por teléfono nos distraemos más que al observar una pantalla. Y es que el oído juega un papel primordial a la hora de andar. Según datos de la Asociación Safe Kids Worldwide el 49% de los menores que fueron atropellados en Estados Unidos mientras cruzaban la calle estaban escuchando música y un 20% hablaba por teléfono.

Sea como fuere, las estadísticas de los últimos años muestran un aumento de accidentes protagonizados por peatones y los expertos creen que esto se explica, en gran parte, porque vamos más distraídos por la calle. En la Unión Europea el 22% de las victimas en accidentes de tráfico iba a pie, unas muertes que principalmente ocurren en las grandes ciudades.

En la Unión Europea el 22% de las victimas en accidente de tráfico iba a pie, una cifra que llega al 40% en algunos países. / David Van der Mark

En la Unión Europea el 22% de las victimas en accidente de tráfico iba a pie, una cifra que llega al 40% en algunos países. / David Van der Mark

Según la consultora DEKA, un 10% de estas muertes se producen por “conductas inapropiadas” de los peatones y serían totalmente evitables si los transeúntes estuvieran más atentos. La misma consultora apunta que las conductas de riesgo son más elevadas entre la gente joven y afectan ambos sexos por igual. Con todo, las causas son distintas: mientras que las mujeres suelen distraerse chateando los hombres lo hacen escuchando música.

En los Estados Unidos el problema es aún mayor. En Nueva Jersey, el 31% de las víctimas de tráfico iba a pie y siete estados tienen una ratio por encima de los 2 muertos por cada 100.000 peatones. En 2010 hubo más víctimas por distracciones con el móvil entre peatones que entre conductores. Pero no todos los accidentes son en la carretera: en EEUU más de la mitad de los heridos por distracciones con el móvil se producen dentro de casa.

En 2010 hubo más víctimas por distracciones con el móvil entre peatones que entre conductores.

Para hacer frente a este problema algunas regiones han propuesto sancionar a los peatones de manera similar a los conductores. En al menos cinco estados se han presentado propuestas en este sentido pero, de momento, ninguna ha prosperado. La última se debatió este mes de marzo en Nueva Jersey. La senadora demócrata Pamela Lampitt pedía multas de 50 dólares y hasta 15 días de cárcel para aquellos que cruzaran la calle con la vista fijada en el móvil.

 

Inventos para no chocar

Más allá de endurecer las sanciones —una propuesta que no acaba de cuajar— algunas autoridades han sido más inventivas. En los últimos años podemos encontrar ejemplos de campañas informativas en carteles o señales en el suelo para promover, precisamente, que los peatones levanten la vista de la pantalla.

En 2012 el Ayuntamiento de Philadelphia anunció un carril electrónico exclusivo para aquellos que anduvieran distraídos. Resultó ser una broma del Día de los Inocentes anglosajón (April Fools) pero sirvió para generar debate. Un año después un portal de Internet realizó un acto semejante en Nueva York. Los trabajadores del Departamento de Transporte se ofrecieron como lazarillos para guiar los peatones que anduvieran pegados a la pantalla. Como podéis ver en el video algunos se apuntaron a la propuesta.

Pero no todo son bromas. La ciudad de Augsburgo, en Alemania, ha empezado a probar una franja luminosa en el pavimento de una intersección de tranvía para “mejorar la seguridad de los usuarios de teléfonos inteligentes”. Por otro lado, tres tecnólogos han desarrollado una funda para teléfonos móviles para que, según prometen, “no vuelvas a alzar la vista nunca más”. El gadget, bautizado como Periscopio Urbano, funciona con un sistema de espejos que te permite ver lo que pasa a tu alrededor.

 

Sentido común

Hasta ahora no se han equiparado las conductas temerarias de los peatones con las de los conductores, pero cada vez parece más claro que las distracciones de los que andan también pueden tener consecuencias fatales. Justo ahora empezamos a tener datos que lo corroboran y los números nos demuestran que, en efecto, existe un problema. En los últimos años ha habido un repunte de peatones muertos y, en gran parte, esta tendencia coincide con la popularización de los teléfonos inteligentes.

 

Desde 2009 han repuntado los accidentes con peatones en los EEUU. A la izquierda, número total de muertos en accidentes. A la derecha, número de peatones muertos. / Judith Mwakalonge et al.

Desde 2009 han repuntado los accidentes con peatones en los EEUU. A la izquierda, número total de muertos en accidentes. A la derecha, número de peatones muertos. / Judith Mwakalonge et al.

La buena noticia es que la solución a este problema es aparentemente sencilla y responde al sentido común. Basta con tomar consciencia sobre los riesgos de andar distraído con tal de estar más atento y evitar accidentes. Los muertos en las carreteras han disminuido gracias a la actitud cautelosa de los conductores y a unos vehículos cada vez más seguros. En el caso de los peatones la prudencia es el único factor que juega a favor, puesto que cuando andamos por la calle somos, siempre, los más vulnerables.

Portada: Hernán Piñera

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Posted by Josep Andreu Palacios