Las fotos de los restaurantes están hechas por “estilistas de la comida”, que simulan el menú perfecto con productos no comestibles.

Si alguna vez habéis entrado en una en una cadena de comida rápida es posible que la vista se os haya ido a las fotos que hay sobre el mostrador. Unas imágenes de comida presentadas de manera exquisita, con todos los ingredientes en su lugar y con las medidas justas. Una combinación perfecta para hacernos entrar hambre. De hecho, esa es la intención del restaurante.

Los locales de comida rápida están diseñados hasta el mínimo detalle para incitar al consumo, y diversos estudios demuestran que el ambiente de un local influye directamente en nuestra sensación de hambre. Un grupo de investigación psicológica de la Universidad de Oxford ha visto que elementos como la música (o el ruido) de un restaurante alteran nuestra percepción del sabor.

Los restaurantes de fast food están diseñados para incentivar el consumo. / Jon Bunting

Los restaurantes de fast food están diseñados para incentivar el consumo. / Jon Bunting

Las grandes cadenas saben que la alimentación y el consumo son hábitos multisensoriales, y utilizan reclamos psicológicos incluso antes de que entremos en su local. Los ambientes diáfanos, los olores apetitosos o los cupones de descuento buscan atraer clientela y generarnos la necesidad de comer aunque no tengamos hambre.

La mayoría de fotos de los restaurantes de comida rápida no son tan siquiera de comida.

Parte de esta estrategia se basa en inputs visuales. Los publicistas quieren que la comida entre por los ojos, y se valen de técnicas de toda índole para presentarnos unas imágenes que poco tienen que ver con el producto final. Más allá de los retoques por ordenador, la mayoría de fotos que encontramos en los restaurantes de comida rápida no son tan siquiera de comida.

Y es que, a menudo, el producto que se utiliza para hacer los anuncios no es comestible. Las hamburguesas son crudas, el sésamo se pega con cola de impacto, se le aplica cera para que brillen más y el queso se derrite con un soplete.

En los siguientes vídeos podéis ver algunos trucos que utilizan los “estilistas de la comida” para aparentar lo que no es. ¡Buen provecho!

Vídeos: Minhky Le / Portada: Agustín Nieto

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Posted by Josep Andreu Palacios

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