El boom tecnológico ha disparado el precio de la vivienda y la hace inaccesible para las clases medias.

Silicon Valley tiene un problema de acceso a la vivienda. Lo tienen, si más no, una parte importante de sus habitantes. La Meca tecnológica en que se ha convertido el Valle de Santa Clara —topónimo oficial— ha disparado el precio de sus inmuebles hasta el primer lugar de los Estados Unidos. Siete de las diez ciudades más caras del país son allí y, según los expertos, solo una recesión en el sector tecnológico pondría fin a la tendencia alcista de los precios. El condado de Santa Clara es la región que más crece en los EEUU, una de las más ricas y, a su vez, de las más desiguales.

La explosión tecnológica de Silicon Valley ha generado un número importante de nuevos ricos. Según la oficina del censo de los Estados Unidos, en el año 2014 la renta per cápita del condado era de 42.666 dólares anuales (unos 39.000 euros), muy por encima de la media de los EEUU, que se sitúa alrededor de los 28.500 dólares. El mismo año, el 20,7% de las familias de Santa Clara ingresaron más de 200.000 dólares, un caso único en el país.

Silicon Valley es atractivo, atrae talento y una parte importante de estos trabajadores tienen un poder adquisitivo muy por encima del resto. En un mercado regido por la oferta y la demanda, el valor medio de un apartamento en el área de San José es, ahora mismo, de 900.000 dólares (830.000 euros). Según la consultora inmobiliaria Zillow, la vivienda en Silicon Valley es dos veces y media más cara que en la capital federal, Washington, y multiplica por cinco la media nacional de los Estados Unidos. Una consecuencia directa de la burbuja tecnológica que afecta a la mayoría de la población.

La vivienda en Silicon Valley es dos veces y media más cara que en la capital federal, Washington, y multiplica por cinco la media nacional.Y es que, si bien estas cantidades son asumibles —incluso en metálico— por los trabajadores más bien pagados del sector de la tecnología, suponen un lastre para el resto de habitantes. Una casa unifamiliar en el condado de Santa Clara no baja del millón de dólares, y la media de un alquiler supera los 2.000 mensuales (cinco veces el sueldo mínimo).

A menudo estos precios incluso son prohibitivos para los asalariados de las grandes empresas. Facebook ofrece una ayuda de al menos 10.000 dólares para que sus trabajadores se muden cerca de la sede de la compañía, pero solo una pequeña parte de los habitantes de Silicon Valley trabaja en gigantes tecnológicos dispuestos a cubrir estos gastos.

Una de las consecuencias directas del aumento en el precio de la vivienda es la pérdida de profesionales cualificados fuera del ámbito tecnológico. Silicon Valley, uno de los epicentros del conocimiento mundial, se está quedando sin profesores, médicos y abogados. El sueldo de los empleados públicos depende del Gobierno, y no puede competir con la hiperinflación que impera en el condado. Muchos de ellos han solicitado el traslado porque no pueden hacer frente a los altos precios del mercado.

Silicon Valley, uno de los epicentros del conocimiento, se está quedando sin profesores, médicos y abogados.

El Sindicato de Profesores de Cupertino —donde se encuentra la sede de Apple— alerta que en los últimos 15 años muchos docentes han tenido que mudarse a más de una hora de coche de su lugar de trabajo para poder pagar un alquiler. Según el sindicato esto pone en peligro la calidad de las escuelas públicas de Santa Clara, consideradas de las mejores de los EEUU y donde acude el 86% del alumnado. Por otro lado, la asociación empresarial Silicon Valley Leadership Group apunta que el elevado precio de la vivienda es el principal obstáculo para atraer talento.

Por si fuera poco, Santa Clara tiene una de las concentraciones más altas de personas sin techo de los Estados Unidos. Solo en la ciudad de San José, en el sur del valle, viven unos 4.000 indigentes. Para ellos encontrar refugio es una auténtica quimera, dado que les es imposible acceder a un alquiler accesible, aún contando con las ayudas de la administración.

Evitar que el éxito de Silicon Valley acabe con su tejido social no parece fácil y, en cualquier caso, la solución depende de múltiples factores. El precio de la vivienda no bajará salvo que disminuya la demanda y esta, por ahora, no lo está haciendo.

Todas las partes coinciden en que no es bueno que se marchen profesores, bomberos o policías pero tampoco hay ninguna empresa que quiera salir de Silicon Valley. Ha habido intentos para regular el mercado, y una sentencia judicial obliga ahora a vender el 15% de nueva vivienda a los que ganan muy por debajo de la media. Pero en el futuro inmediato parece que seguirá prevaleciendo la ley de la oferta y la demanda y ello dificultará el acceso a la vivienda a una parte importante de la población.

Veremos si el valle que soluciona todos los problemas con la técnica puede hacer frente a los desequilibrios que esta genera. Y es que la burbuja tecnológica también era esto.

Foto de portada: CC Richard Masoner

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Posted by Josep Andreu Palacios

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